Campañas de Gorosti. > Sensibilización. > Patrimonio geológico. > Museo de Historia Natural

 

Patrimonio geológico
Volver ] Patrimonio geológico de Pamplona ] [ Museo de Historia Natural ]

 

Museo de Historia Natural

Artículo de opinión aparecido en prensa

Jueves 28 Octubre 1999

Un museo de Historia Natural para Navarra

HUMBERTO ASTIBIA AYERRA, doctor en Ciencias Biológicas
JOAQUIN Mª DEL VALLE DE LERSUNDI, licenciado en Ciencias Biológicas e Ingeniero Técnico Agrícola 
ELENA URIZ OLAIZ, licenciada en Ciencias Geológicas 

La Comunidad Foral de Navarra constituye un territorio europeo privilegiado en cuanto al medio natural se refiere. Su particular ubicación geográfica hace de él un lugar de confluencia climática, desarrollándose, merced a una topografía y sustrato físico muy variados, un gran número de ecosistemas diferentes, lo que genera una notable biodiversidad. En Navarra convergen varias regiones o dominios geológicos diferentes, hecho que a su vez se manifiesta en la existencia de un riquísimo patrimonio geológico y paleontológico, registros respectivos de la historia del medio físico y de la evolución de la vida en lo que hoy es el solar navarro.

Es palpable la creciente concienciación que sobre la conservación de la naturaleza existe tanto en sectores de la Administración como en otros del ámbito social de nuestra Comunidad, plasmándose en una política al respecto más o menos eficaz, la existencia de grupos de estudio y asociaciones llamadas ecologistas y, como materialización parcial de su actividad, la publicación de numerosos textos divulgativos destinados al gran público.

Sin embargo, llama la atención la ausencia en Navarra de un museo de ciencias naturales de envergadura que constituya un centro de referencia para la población en materia medioambiental. Un proyecto de Museo Navarro de Historia Natural (MNHN) es precisamente el tema sobre el que nos gustaría hilvanar algunas ideas -referidas sobre todo a su programa museístico, no tanto al institucional y museográfico- en apoyo de muchas personas que, principalmente desde el ámbito educativo, vienen remarcando desde hace tiempo la necesidad de creación en Navarra de una institución de este tipo.

Preservar el patrimonio

La trayectoria histórica de los grandes museos y las directrices del ICOM (International Council of Museums), organización asociada a la Unesco, marcan las funciones principales de un museo, consistentes básicamente en (1) preservar, (2) divulgar e (3) investigar un patrimonio.

Preservar supone cumplir con la obligación de conservar, para estudio y disfrute de las personas de hoy y de las futuras generaciones, un patrimonio del cual los museos son uno de los continentes y/o responsables más importantes. Numerosos geólogos y biólogos foráneos pasan por nuestra tierra, sin tener un centro de referencia adonde acudir, ni donde depositar las muestras recogidas una vez estudiadas. Hay dentro y fuera de Navarra, desperdigadas y muchas veces en condiciones precarias de conservación, numerosas colecciones naturalísticas -algunas de gran interés científico y cultural, como las del P. Máximo Ruiz de Gaona, Emilio Redondo, Servicio Geológico de Navarra, Potasas de Subiza, etc.- que necesitan urgentemente ser conservadas y gestionadas en un centro adecuado. Algunas de estas coleccio nes contienen holotipos de especies nuevas para la ciencia, que, según las directrices de los Códigos Internacionales de Nomenclatura Biológica, deben ser convenientemente preservados y, a su vez, estar disponibles en un centro público para cuantos investigadores deseen consultarlos. Existe además un importante patrimonio escrito, compuesto por todos los trabajos publicados sobre aspectos de la naturaleza de Navarra, realizados por investigadores nacionales y extranjeros, que también espera ser reunido y catalogado.

Difusión cultural

Los museos han sufrido en los últimos años grandes transformaciones (consúltese al respecto el nº 40 (1999) del Correo de la Unesco). Frente al tópico del museo como institución anquilosada y polvorienta, han sido y son centros generadores de una enorme actividad científica y educativa. Por tanto, los museos no son exclusivamente lugares de depósito, sino también de difusión cultural, bien sea mediante el montaje de exposiciones -permanentes, temporales e itinerantes- o a través de otras actividades, como organización de conferencias, cursos y seminarios, publicación de obras divulgativas, etc. En muchos museos existen asociaciones de amigos del museo que contribuyen activamente a proyectar la labor social de los mismos. El MNHN también podría coordinar el funcionamiento y programación de los Centros de Interpretación de la Naturaleza que, ubicados en entornos de alto interés ecológico y paisajístico, existen en Navarra, formando una red museística más allá de su sede central. El respeto, disfrute y comunión con el medioambiente se acrecentará en la medida en que esta labor educativa vaya cuajando en la gente. Un museo de Historia Natural puede llegar a ser un catalizador importante en la consecución de dichos fines.

Un verdadero museo es también un centro de investigación. En estos tiempos de profunda crisis ambiental, los museos de Historia Natural están destacando como instituciones clave en el conocimiento y estudio de la biodiversidad del planeta (consúltese p. ej. a este respecto el nº 394 del pasado año de la revista Nature). El MNHN podría realizar funciones de centro de consulta y asesoría medioambiental y constituirse, asimismo, en centro motor de los estudios sobre la diversidad geológica y biológica -y los mecanismos evolutivos generadores de las mismas- en nuestra Comunidad. En esta línea sería de interés promover la creación en su seno de una revista científica de nivel que permitiera, mediante el habitual intercambio con otros centros de investigación, ir surtiendo de fondos la biblioteca del centro. Una adecuada valoración académica en el ámbito universitario local de los artículos en dicha revista podría asegurar la aportación y calidad de los textos, llenando un vacío que a este respecto existe hoy en Navarra.

El MNHN podría ser de financiación pública y/o privada, abierto al mecenazgo, actividad que, merced a la legislación vigente al respecto, reporta beneficios fiscales para quien la ejerce. Como en otros museos, la autofinanciación mediante la venta de productos y servicios diversos también podría contribuir en una pequeña parte a su mantenimiento. Al objeto de potenciar la investigación -y su divulgación- en materia de medioambiente, el MNHN podría plantearse tres objetivos: (1) el establecimiento de convenios con instituciones similares y universidades; (2) la creación de convocatorias propias de becas y proyectos de investigación subvencionados y (3) la obtención de fondos externos a través de la participación del personal investigador adscrito permanente o temporalmente al centro en las convocatorias habituales de becas y proyectos de investigación de entidades como ministerios, fundaciones, empresas y gobiernos locales.

La organización del MNHN podría ser análoga a la de otros centros de su clase, con un Patronato a la cabeza, personal investigador, técnico, administrativo y laboral y una estructura departamental acorde con un enfoque moderno de las ciencias naturales.

Lugar de encuentro

En la medida que pensamos que este museo debería ser un espacio de cultura y trabajo interdisciplinar, un aspecto novedoso sería la creación -en o asociado al mismo- de un Departamento o Instituto (Interinstitucional) de Estudios del Paisaje. El paisaje, en cuanto a concepto y, por otro lado, compleja realidad material y patrimonial, constituye un lugar de encuentro para profesionales de toda índole (naturalistas, agricultores, artistas, constructores, arquitectos, economistas, etc.). En nuestra opinión, pensar en términos de paisaje puede suponer abordar los problemas medioambientales desde más perspectivas, de una manera más completa. El entorno no sólo tiene que ser limpio sino también bello. Un centro como el planteado favorecería el debate intergremial, que, con frecuencia y por desgracia para el medioambiente y el paisaje navarro, dista mucho de alcanzar el nivel más deseable.

La puesta en marcha de un museo consagrado a la naturaleza es un paso más necesario para colocar a Navarra a nivel europeo en materia de protección y educación medioambiental. Acabamos de presentar un texto que recoge sucintamente algunas ideas en torno a un tipo de proyecto que, hoy por hoy, tan sólo es ilusión. No es necesario comenzar con grandes vuelos. Un embrión bien asentado y una adecuada planificación son los prerrequisitos suficientes y esenciales. Esperemos que la sensibilidad y la voluntad de las personas que desde las instituciones o la iniciativa privada puedan hacer algo al respecto permitan hacer realidad un Museo Navarro de Historia Natural.

 
Actividades Secciones Guía Visual Navarra Revista de Gorosti Anuario Ornitológico Otras publicaciones


www.gorosti.org

© 2000-2008. Sociedad de Ciencias Naturales GOROSTI
GOROSTI Natur Zientzi Elkartea
Calderería, 34 bajo 31001 PAMPLONA - IRUÑA
lunes, miércoles y viernes de 18:30-20:30 horas
948 22 67 00