Un reciente censo de palomas invernantes en España y Portugal ha puesto de manifiesto la delicada situación poblacional de la especie. Barriety estimó en 15 los millones de palomas que atravesaban los Pirineos en la década de los 60. Purroy estimó esta población en 8 millones al comienzo de los 80. La organización francesa Organbidexka Col Libre rebajó esta estimación hasta los 3-4 millones en el 85. Recientemente, y por encargo de la Asociación Cinegética del Suroeste francés (Région Cynégétique Sud-Ouest), institución poco sospechosa de extremismos proteccionistas, se evaluó la población de palomas invernantes en España y Portugal y el resultado es de tan solo un millón de palomas. Un sondeo realizado también por encargo de los cazadores del Sudoeste francés estimaba la captura de un millón de palomas por año en esa región y otro más durante la invernada en España.
La publicación de este informe a dado la voz de alarma y diversas publicaciones en varios países han pedido medidas drásticas de reducción de capturas para permitir una recuperación de las poblaciones de esta especie.
Incluso los máximos responsables de la caza en el Sudoeste francés se muestran partidarios de establecer una coordinación internacional cada vez más difícil a causa de la atomización de la gestión y una limitación mayor de capturas a fin de garantizar el mantenimiento sostenido de las poblaciones. Basten estas traducciones de varios artículos aparecidos en el periódico Sudouest uno de los principales de la región de Aquitania en el mes de enero de 1998.
"Todo esto, - se refiere a las medidas de gestión y limitación de capturas - puede ser más complicado en España donde cada autonomía tiene las competencias para regular la caza y donde los propietarios de grandes fincas practican la caza comercial de la paloma y es probable que no acepten de buen grado las limitaciones. Pero estas limitaciones ya han comenzado desgraciadamente, prosigue Antonio
Bea, ya que las capturas de esta temporada son ridículas, lo que confirma claramente las débiles cantidades de invernantes en la península".
"Vamos a darnos una vuelta por las diversas autonomías para explicar la situación, anuncia Iñigo
Mendiola, responsable de caza en Guipúzcoa, y tenemos la esperanza de obtener buenos resultados".
"Coincidencia cómica y dramática a la vez, las autonomías de Guipúzcoa y Navarra acaban de obtener - haciendo presión sobre los políticos y desencadenando una terrible polémica que se verá aumentada por estos resultados - el derecho a disparar sobre la paloma en contrapasa hasta el 22 de marzo, haciendo valer que los franceses hacían lo mismo al otro lado de la cordillera, lo que ya no es cierto. Respecto a las medidas de gestión, mejor esperamos..."
"Prohibir la venta, reducir los períodos hábiles y la presión de caza a ambos lados de los Pirineos, son las dos medidas deseables en cualquier caso por los verdaderos palomeros de nuestra región que van a esperar impacientemente los resultados de las primeras reuniones".