Varios son los criterios que se pueden aplicar para la
consideración de un humedal como zona de importancia internacional. Unos
son criterios genéricos y otros son criterios numéricos más
objetivamente evaluables. La mayoría de las zonas húmedas han sido
designadas en función de este segundo grupo de criterios y, en
particular, en el criterio de presencia de aves basado en censos anuales.
1.
Una zona húmeda puede ser designada como
sitio de Ramsar si es un ejemplo representativo de zona natural o semi-natural
característico de una región biogeográfica o común a varias de ellas,
o bien, porque juegue un importante papel hidrológico, biológico o ecológico.
También puede ser designada como zona de Ramsar las zonas raras o escasas
en una región biogeográfica determinada.
2.
El segundo criterio genérico se refiere
a la presencia habitual de especies o subespecies sin referencia a su
cantidad. Así, puede ser designada zona de Ramsar la que acoja un número
apreciable de especies o subespecies raras, vulnerables o en peligro de
extinción de plantas o animales. O un número apreciable de individuos de
alguna de ellas. También cuando la zona tenga especial interés para el
mantenimiento de la diversidad ecológica o genética de la región basándose
en las peculiaridades de su fauna y flora. Finalmente cuando represente un
hábitat de especial valor en algún momento crítico del ciclo biológico
de determinadas plantas o animales o cuando sea utilizada por especies endémicas
de plantas o animales.
3.
El tercer criterio es un conjunto de
criterios numéricos de fácil evaluación y, por consiguiente, el que se
ha empleado, como se ha dicho más arriba, de una forma más frecuente.
El primer apartado dice que una zona debe ser
considerada como de importancia internacional cuando acoja regularmente
20.000 aves acuáticas o más.
El segundo subcriterio es genérico y el tercer
subcriterio clasifica como de importancia internacional las zonas que
acojan por encima del 1% de la población de una especie o subespecie.
Para la aplicación uniforme de este criterio se han elaborado tablas
basadas en censos plurinacionales repetitivos en las que se reflejan los
efectivos numéricos de todas las poblaciones de aves acuáticas. Así,
por ejemplo, para que una zona húmeda sea considerada de importancia
internacional por la presencia invernal del ganso común debe contabilizar
1.200 ejemplares para la población del noroeste europeo.
4.
Finalmente, un cuarto grupo de criterios
clasifica las zonas húmedas en función a la riqueza, abundancia y
diversidad de peces.
Los sitios de Ramsar deben ser identificados con una
leyenda particular y aquellos que sufran modificaciones significativas
deben ser incorporados a una lista denominada fichero de Montreux para un
seguimiento más pormenorizado de las circunstancias que llevaron a esa
modificación o hasta que las mismas desaparezcan.