Gorosti considera que no debe seguir la caza en contrapasa
Advierte del descenso constante de la población de palomas en las últimas décadas
La sociedad de ciencias naturales Gorosti, a través de un comunicado, apuesta por la necesidad de solucionar la polémica que se suscita anualmente por la caza de la paloma en contrapasa mediante la aplicación de los acuerdos alcanzados en 1998 entre los cazadores y las asociaciones ecologistas.
La caza en contrapasa se realiza en primavera, cuando las aves regresan hacia el norte para pasar el verano y aparearse. A juicio de Gorosti, la contrapasa: 'es una medida estrictamente política, tomada sin ningún rigor científico ni de gestión cinegética'.
La asociación ecologista navarra advierte de que los censos poblaciones de la paloma torcaz migrante han descendido de forma alarmante desde los 15 millones en 1960, pasando por los 3-4 millones de 1985, hasta el millón de ejemplares actual. Gorosti presenta datos aportados por dos organizaciones francesas, una conservacionista y otra de cazadores.
El comunicado añade que es necesario lograr que la poblaciones de esas aves se recuperen para poder permitir la contrapasa. De esa forma, Gorosti critica el acuerdo de marzo de 1998.
Ese acuerdo, según explica Gorosti, establece que la caza de la paloma en contrapasa quedará condicionado a los censos de población de esa ave migratoria. Para Gorosti, ha llegado el momento de replantearse la práctica de la caza en contrapasa vista la reducción constante de las poblaciones. La asociación indica que los elementos naturalistas deben primar sobre los criterios de conveniencia política.