Navalcan, 150 km al oeste de Madrid, al pie de la sierra de
Gredos. El día se levanta sobre la dehesa. Las praderas salpicadas de robles verdes no son mas que cantos de aves. Vuelos de grullas y de avefrías desfilan ya entre las nubes que sirven de bufanda al pico de
Almanzor. Centenares, millares de palomas emprenden su vuelo. Giran al ras de los árboles, suben, caen, se aprovechan de algunas ráfagas de viento del oeste, antes de reagruparse en grandes bandos y de dirigirse hacia el este, hacia el sol de levante.
En este santuario de fauna silvestre que se extiende sobre las tierras de una granja experimental se contarán 28.000 palomas torcaces Esta mañana al alba, desde las tierras salvajes de Extremadura hasta la gran reserva de El Pardo a las puertas de Madrid , 350 observadores esperaban así la salida de las palomas desde sus dormideros.
Los cazadores de
Aquitania, de España, y de Portugal querían acabar con las aproximaciones y con las teorías imprecisas: las que suponen que las palomas pasan más alto, más lejos, más a la derecha, por la noche, sobre el mar, cuando se trata de explicar una mala migración y de tranquilizarse cara al futuro.
Había llegado la hora de pasar a la acción para responder a una de las cuestiones principales para la gestión de la especie: cúantas palomas pasan sobre nuestra región y alimentan la caza de otoño invernando a continuación en la península ibérica y retornan en primavera para nidificar en el norte de Europa.
Umbral de alerta sobrepasado.
Hoy ya no es un secreto. Los temores de numerosas palomeras que no tenían la suerte de estar localizadas en el corredor central de la migración - todavía bien servido en las últimas estaciones- y constataban el dramático declinar del paso, encuentran su confirmación en la realidad de las cifras.
Hace 25 años que el científico francés Jean Barriety estimaba en 15 millones la población de las torcaces invernantes al otro lado de los Pirineos. Hace 15 años su homólogo español, el biólogo
F.J. Purroy la hacia descender hasta los 8 millones. Hace tan solo dos años los cazadores de la península avanzaban la cifra de 5 millones. Los naturalistas de las asociaciones de protección predecían el año pasado que no quedaban más que 3 millones.
De acuerdo con los resultados de las operaciones de censo que han sido realizadas al comienzo de diciembre y al comienzo de enero en España y Portugal los efectivos no sobrepasarían el millón de aves!. Lo que significa que el umbral de alerta se ha sobrepasado ampliamente y que son necesarias medidas draconianas de gestión para preservar el futuro de las "grandes migradoras".
Los hechos están ahí no será bueno tergiversarlos de ahora en adelante enviando las responsabilidades de un lado a otro de la frontera. Los cazadores españoles y portugueses tienen tantos derechos y obligaciones como los franceses con respecto a un ave europea. A los que estarían tentados de criticar la caza comercial que se desarrolla en Estremadura o en la región de Setúbal, donde ciertos puestos de tiro se alquilan al precio de hasta 80.000 francos, los españoles y portugueses tendrían todo el derecho a replicar que los portillos vasco-bearneses cuestan el doble.
Al pie del muro
La presión de caza en estos tres países sobre el pájaro azul se ha ampliado hasta el punto de llegar a ser crítica para el desarrollo de la especie. A este respecto, la ligereza de algunos de nuestros dirigentes cinegéticos nacionales, que habían avanzado sin ninguna prueba que las poblaciones estaban en plena expansión y que pedían la legalización de la "destrucción" de la paloma a menudo convertida en perniciosa, cuando remonta en el mes de marzo produce escalofríos.
Pero no es tiempo para la polémica, mejor pasar a la acción. Los responsables de la región cinegética de
Aquitania, que desde hace bastantes temporadas multiplicaban las operaciones de anillamiento y conteo han tenido el coraje de ir al fondo de la cuestión. Están a partir de ahora al pie del muro y en un giro histórico.
Si los cazadores son los primeros gestores de la naturaleza, como les gusta afirmar ha llegado el momento de demostrarlo. Si no la naturaleza demostrará pronto que cuando un equilibrio se rompe las catástrofes se precipitan.
1. Esta temporada en la península ibérica las palomas han ido directamente a Portugal donde habían terminado la invernada en el 97. Pero dado que la fructificación de las bellotas de los robles en la dehesa había sido mala han vuelto rápidamente a España donde se han dispersado en enero después de haber estado muy concentradas en diciembre, cuando se había contado hasta 400.000 aves, por ejemplo, en un dormidero del oeste de Cáceres.
Operación internacional
El censo de población de las palomas que invernan en la península ibérica se ha realizado a iniciativa de los cazadores de Euskadi y de la región cinegética de
Aquitania.
Esta región agrupa las federaciones de
Gironde, Dordogne, Lot-et-Garone y Pirineos Atlánticos, pero todavía no la de las Landas.
La financiación la aseguraron el fondo de cooperación
Aquitania-Euskadi y las federaciones de cazadores ya citadas. Estas aportan igualmente ayuda material y técnicos para las operaciones de conteo, así como las autonomías españolas y el ministerio de agricultura portugués.
La primera fase de la operación había consistido en inventariar los dormideros donde las palomas se concentran a la tarde en función de la estación. De esta forma se habían censado, recogiendo todas las informaciones, 193 localidades (116 en España y 77 en Portugal). En el marco de la segunda fase se acaba de proceder a dos conteos simultáneos, es decir el mismo día y a la misma hora, cuando las aves abandonan esos dormideros.
Nada en Marruecos
Más de 350 técnicos cinegéticos y forestales, guardas y ornitólogos de los tres países fueron los encargados de este trabajo para el que había sido diseñado el plan de trabajo por el biólogo español Antonio Bea director de la oficina de estudios medioambientales Ekos de San Sebastián. La operación estaba también coordinada por Chema Fernández, un veterinario-naturalista de Vitoria, en nombre de España. Mario Cordeiro (dirección general de aguas y bosques) y Alberto Cavaco (director de caza del ministerio de agricultura) en representación de Portugal. Richard Beitia (director de los servicios técnicos de la federación de los Pirineos Atlánticos) y Jesús Veiga (doctor en biología y director de la federación de
Gironde) representaban el cuadro francés.
Antes de nada los organizadores de la operación han querido asegurarse que las palomas no habían atravesado el Mediterráneo. Por ello, fue realizada una prospección en el norte de Marruecos. Como se podía esperar el resultado ha sido nulo. No se han encuentran más que algunas torcaces sedentarias.
Una última operación de conteo será realizada en la península ibérica al comienzo de febrero. El resumen oficial esta previsto para abril.
Prohibir la venta y limitar la caza
¿Qué decisiones se pueden tomar en la próxima estación para reconducir la situación?. Es evidente que se impone la toma de medidas, afirma Henri
Sabarot, presidente de la región cinegética aquitana. Toda la credibilidad del mundo de la caza está implicada en esta operación que debe ser ejemplar. Es la prueba de que no necesitamos a nadie para llevar a cabo estudios científicos y fijar nosotros mismos las medidas de gestión que se requieran.
Hace falta defender la verdadera caza, la de la migración. No la caza poco razonable sobre los invernantes y la caza comercial, prosigue. Para mí es claro que la paloma como las otras aves migradoras no tienen su lugar en el mostrador del carnicero de aves. Es preciso que las regiones alejadas de nuestra cultura detengan la captura de las palomas como si fuera un tiro al plato a lo largo de todo el año. Es del todo necesario que cesen los envenenamientos debidos a la agricultura. La toma de conciencia debe ser nacional pero es necesario que España y Portugal nos acompañen.
La misma historia desde la Federación de los Pirineos Atlánticos. "Se necesita una nueva reglamentación, confirma Jean
Saint-Josse. La caza tradicional en migración es prioritaria. Hay que reglamentar severamente la caza en invernada y examinar de cerca la cuestión de la venta. Nos vamos a reunir pronto los responsables aquitanos, para definir una política común de gestión, y después contactaremos con el resto de las partes implicadas estén en Francia o en el extranjero".
Una reunión debería tener lugar el 9 de febrero en Lisboa "Los responsables del ministerio de agricultura portugués están preparados para disminuir todavía más la presión sobre las palomas invernantes que ya está restringida a dos horas por semana" afirma Antonio
Bea.
El peso de las autonomías.
Todo esto puede ser más complicado en España donde cada autonomía tiene las competencias para regular la caza y donde los propietarios de grandes fincas practican la caza comercial de la paloma y es probable que no acepten de buen grado las limitaciones. Pero estas limitaciones ya han comenzado desgraciadamente, prosigue Antonio
Bea, ya que las capturas de esta temporada son ridículas, lo que confirma claramente las débiles cantidades de invernantes en la península.
Vamos a darnos una vuelta por las diversas autonomías para explicar la situación, anuncia Iñigo
Mendiola, responsable de caza en Guipúzcoa, y tenemos la esperanza de obtener buenos resultados.
Coincidencia cómica y dramática a la vez, las autonomías de Guipúzcoa y Navarra acaban de obtener - haciendo presión sobre los políticos y desencadenando una terrible polémica que se verá aumentada por estos resultados - el derecho a disparar sobre la paloma en contrapasa hasta el 22 de marzo, haciendo valer que los franceses hacían lo mismo al otro lado de la cordillera, lo que ya no es cierto". Respecto a las medidas de gestión, mejor esperamos...
Prohibir la venta, reducir los períodos hábiles y la presión de caza a ambos lados de los Pirineos, son las dos medidas deseables en cualquier caso por los verdaderos palomeros de nuestra región que van a esperar impacientemente los resultados de las primeras reuniones.